Mostrando entradas con la etiqueta aves. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta aves. Mostrar todas las entradas

Los jardines de Aranjuez


A priori, cuando se piensa pasar el día en un jardín o parque puede parecer una cosa un poco aburrida, porque lo tenemos más que visto y generalmente vamos a dar un paseo con los peques o nuestra pareja y poco más. Pues NO, nos equivocámos de pleno. Los jardines y parques de las ciudades o pueblos esconden numerosos animales acostumbrados al paso de las personas y por ello más confiados y más fáciles de ver. De hecho, en las guias de pájaros suelen aconsejar visitar los parques de las ciudades para la observación de aves, si amigos si, en los parques hay vida salvaje, solo tenemos que observar.

Nada más entrar nos topamos con este espectacular árbol.
Uno de los sitios reales con mayor encanto es sin duda el Jardín del Príncipe de Aranjuez.

El Jardín del Príncipe fue creado por Carlos IV, siendo todavía  Príncipe de Asturias y lo concluyó siendo rey, entre 1789 y 1808. Al contrario que el Jardín de la Isla, es un jardín paisajista que sigue la moda inglesa y francesa a finales del siglo XVIII. Sin embargo, en él se integran elementos anteriores, como la Huerta de la Primavera y el embarcadero de Fernando VI.

Recomendamos emplear un día entero para admirar cada uno de los rincones de éste espectacular jardín, que por cierto, no es nada pequeño. De este a oeste mide 1.8km y de norte a sur unos 600m. Cuenta con una red de caminos que invitan a perderse y a explorar sus numerosos rincones ocultos.

Para comer existen numerosos restaurantes en Aranjuez (muchos, muchos) con precios muy asequibles (de menú o carta). Nosotros probamos con un clásico: La Rana Verde, y no volveremos, nos sirvieron el pescado crudo!. La posibilidad de hacer picnic hay que tenerla presente aunque no sabemos si dejan comer dentro de los jardines (no vimos a nadie)


Las hojas con los colores propios de entrada en Otoño.


Embarcadero Real. Río Tajo.


Puente sobre el río Tajo. Situado al Norte del Parque

Las fuentes del jardín son auténticas obras de arte. Fuente de Narciso


Fuente de Narciso




Para hacer el paseo aún más interesante se puede navegar por el río Tajo en ésta embarcación.


Los jardines son un paraíso para las aves (faisanes).



Los paseos son anchos y sobre todo muy llanos.

Carbonero común



Fuente de Apolo.

Papamoscas



Estanque de los Chinescos

Acequias dentro de los jardines.


La Casa del Labrador.
Un murciélago muerto está siendo devorado por avispas y moscas.

Ardilla roja.

Además pudimos contemplar numerosas especies de aves que no pudimos fotografiar: Papamoscas cerrojillo, Trepador azul, Mirlo común, Carbonero, Torcecuello, Pinzón común, Martín pescador, Picogordo, Carbonero garrapinos, Zorzal común, Mito real.

Otros jardines a visitar en Aranjuez son los de La Isla y el Parterre no menos interesantes que los del Príncipe:


Represa en el río Tajo.

Presa de las Castañuelas.


Agateador común.

Zorzal.


Disfrutad de vuestros parques y hasta la próxima.

Río Dulce (Guadalajara)

Hemos realizado esta ruta una docena de veces y no nos cansaremos nunca de ella. Lo tiene todo:
  • No es excesivamente larga.
  • Desnivel inapreciable.
  • Se pueden observar aves muy interesantes.
  • La geología es espectacular.
  • Bien comunicada por carretera.
  • Se pueden ver minerales.
  • Se puede disfrutar a pie o en bicicleta de montaña (MTB).
  • Poco transitada y conocida. 
La Cabrera (Guadalajara)

El Parque Natural del río Dulce se encuentra a unos pocos kilometros al oeste de Sigüenza, fue declarado Parque Natural en el 2003. Actualmente existe un centro de interpretación que merece la pena visitar, al  que se llega por la carretera CM-1101 en la salida a la localidad de Mandayona. Allí podremos deleitarnos con lo que veremos más adelante.
Los pueblos de Aragosa, La Cabrera y Pelegrina serán nuestros puntos de inicio-medio-fin de ruta. El recorrido completo solo ida es de unos 11km (Aragosa-La Cabrera-Pelegrina). Los tres pueblos disponen de zona de aparcamiento, por lo que se puede realizar una parte de la ruta si no nos atrevemos con todo. Los aparcamientos están justo antes de entrar en los pueblos, por favor, no es necesario adentrarse en las calles del pueblo, son estrechas y están reservadas para los residentes.

Vista general del recorrido.

La ruta transcurre por el valle del río Dulce y se adentra en las espectaculares hoces excavadas en roca caliza. La pista  está bien marcada y en algunos tramos se hace senda y viceversa (siempre transitable en MTB)  pero apenas se separa del cauce del río. Es lineal si o si, no existe alternativa que no sea recorrer grandes distancias. Os dejamos unas ideas para hacerla.
Las distancias entre los pueblos son:
Aragosa-La Cabrera: 7km
La Cabrera-Pelegrina: 4km
Para hacer el recorrido a pie recomendamos la ruta Aragosa-La Cabrera, después se puede ir en coche a visitar Pelegrina y hacer allí otro pequeño recorrido de unos 3km (ida-vuelta), y si tenemos tiempo, visitar el mirador de Félix Rodríguez de la Fuente.
Si estamos pensando en la bicicleta, deciros que apenas tiene dificultad y se puede hacer completa (Aragosa-La Cabrera-Pelegrina), ida y vuelta en una mañana, aunque recomendamos pasar el día, porque merece la pena.

La ruta a seguir no tiene pérdida y está bien señalizada. Que sepamos solo hay dos puntos en los que debemos tener cuidado, pero os dejamos las referencias para evitar posibles confusiones.
Las fotos que colgamos las hemos realizado en diferentes salidas, algunas en bici otras a pie.
Respecto a restaurantes donde hacer un receso, tenemos dos posibilidades, Pelegrina (Restaurante El Paraiso) y Sigüenza donde la oferta es muy variada y además la ciudad es preciosa. En La Cabrera hasta la fecha no existe ningún tipo de comercio y en Aragosa hay una tienda-bar donde se puede comprar bebidas (cafés también), golosinas, snacks. Este local se sitúa en la calle principal, no tiene pérdida.

Comenzamos en Aragosa.

Nada más dejar el coche en el aparcamiento y antes de comenzar el paseo, podemos bajar por una calle a un pequeño merendero donde además podemos ver unos edificios tobáceos y las cascadas de agua que forman. En este punto merece la pena observar los pájaros.


Inicio de ruta
Volvemos al parking y nos dirigimos por la calle principal (ligera subida), atravesando el pequeño pueblo, al final giramos a la izquierda y seguimos la ruta. Después de girar tenemos dos alternativas, a la izquierda haciendo un pequeño rodeo o a la derecha siguiendo el bosque galería del río (ver imagen de arriba). Ambos convergen en el mismo punto (el más corto el de la derecha).

En MTB.
La ruta continúa sin ninguna pérdida hasta La Cabrera. En este tramo hay zonas donde el valle se angosta y crea paisajes de cuentos de brujas y bosques cerrados.

Entre Aragosa y La Cabrera.
Ya en la Cabrera podemos visitar la piscifactoría que hay, a la cual se accede cruzando el puente y tomando el camino que sale inmediatamente a la derecha. Cómo si volviésemos hacia atrás pero por el otro lado del río.

Vista la piscifactoría regresamos al pueblo para continuar camino hacia Pelegrina, no sin antes hacer un receso en la pradera del pueblo para reponer fuerzas. Os recordamos que hasta donde sabemos en la Cabrera no hay bares.

Si miramos hacia el cielo será fácil ver buitres leonados y otras aves rapaces sobrevolándonos.

Puente de La Cabrera.
Retomamos el camino dirección este y llegamos a una bifurcación, seguimos por la izquierda, sin alejarnos del río. A la izquierda dejamos una huerta y una casa de campo. Nos adentramos en una angostura del valle donde las rocas son las protagonistas del paisaje. En este punto las rocas están plegadas y falladas.

La Cabrera. Puntos de interés.
Seguimos caminando dejando el río dulce a nuestra izquierda y con la ladera rocosa a la derecha, hasta que sale a nuestro encuentro un ruinoso puente por donde debemos cruzar y seguir por la pista de la derecha.

Un poco más adelante entramos en un amplio valle cuyo fondo suele estar cultivado. Si nos fijamos en las tierras de laboreo de la izquierda observaremos que son muy rojas (arcillas) y que tienen cantos de calizas de tonos marrones, pues bien, si nos fijamos más aún podremos encontrar unos minerales llamados aragonitos que son muy raros en el mundo, aunque en España son relativamente frecuentes. Es un mineral que es un polimorfo de la calcita, y por tanto está compuesto de CaCO3 (Carbonato Cálcico).
Estos minerales generalmente aparecen en las arcillas y yesos rojos del Triásico, más concretamente en la formación Keuper.

Aragonitos

Aunque a primera vista no parecen muy atractivos, una vez que se han limpiado con agua los restos de arcilla pegados, su verdadero aspecto de "cristal" queda visible.
Sin demorarnos mucho seguimos camino a Pelegrina.

Punto intermedio entre La Cabrera y Pelegrina. El castillo de Pelegrina se ve al fondo.
Según nos acercamos a Pelegrina vemos que nada tiene que envidiar a los pueblos de la Cabrera y Aragosa.

Pelegrina y su castillo.
Desde el pueblo de Pelegrina se puede realizar una pequeña ruta de unos 3km ida-vuelta. Está muy bien indicada y es muy fácil.

Ruta desde Pelegrina.
Recordamos que hacer todo en un solo día es muy complicado, conviene planificar la ruta.

Observando los pájaros. En el centro arriba, el mirador de Félix Rodriguez de la Fuente.


Observando a un Alimoche (arriba en el centro)

Alimoche.
Castillo de Pelegrina. Se puede acceder a las ruinas.

Panorámica desde el Castillo en el que se puede ver el inicio de la ruta.
Terminada la excursión aprovechamos para pasarnos por el mirador de Félix Rodriguez de la Fuente. Salimos de Pelegrina en coche y en el cruce giramos a la derecha sentido Madrid-A2. A unos pocos km tenemos el mirador.

Mirador de Félix Rodríguez de la Fuente. Imagen de Street View.

Y cómo siempre, nos vemos en la próxima.



Barranco del Horcajo (Guadalajara)

Es una de las muchas rutas que se pueden realizar dentro del Parque Natural del Alto Tajo (Cuenca).


Powered by Wikiloc
En este caso el recorrido es circular, tiene 7.2 km bastantes sencillos y con un desnivel acumulado de 250m. Al principio de la ruta nuestro recorrido coincide con el GR-66, pero luego se bifurcan y la nuestra aparece señalizada en azul.

Puente sobre el río Tajo donde comienza la ruta.
Dejamos el coche aparcado al lado del puente y subimos andando la carretera unos cuantos metros, siguiendo la señalización roja y blanca de GR-66. Aviso importante: este tramo es bastante infernal porque se realiza por la carretera, que para colmo discurre por una zona empinada y llena de curvas, hay que tener mucho cuidado con los coches que circulan, porque casi no hay arcén para resguardarnos.

 

Panel de la ruta.
Más tarde encontraremos una pista forestal a la derecha con un cartel que indica el comienzo de la ruta. Continuaremos subiendo por la pista y luego, a mitad de bajada, encontraremos una senda que sale por nuestra derecha y es la que seguiremos para adentrarnos en el barranco del Horcajo.

Barranco del Horcajo
Desde aquí iremos siguiendo la señalización azul hasta el final del recorrido, no tiene pérdida.
Es ideal para realizarla en primavera o en otoño.


La ruta discurre por el interior de unos impresionantes cortados calizos, que han sido excavados con el paso de los años por el arroyo Horcajo. Dentro de ellos encontramos un clima suave y húmedo en todo el recorrido con una frondosa vegetación compuesta de tilos, avellanos, pinos, arces, mostajos, acebos, tejos, etc...


Y si estamos atentos al cielo podremos ver a diferentes aves rapaces surcando el cielo, ya que estos cortados son el hábitat perfecto para ellos.


Algunos son muy fáciles de observar, como los buitres leonados o el cernícalo vulgar, mientras que para ver otros (águila real, halcón peregrino, roquero solitario, azor, alcotán...) es cuestión de suerte y paciencia.

Arroyo Horcajo en su confluencia con el río Tajo.
El Parque Natural del Alto Tajo nos ofrece una amplia variedad de rutas para realizar, aptas para todos los gustos y niveles: de pocos kilómetros, para realizar andando, en coche, temáticas para ver animales, temáticas para disfrutar de la flora, geo-rutas,...


...para cualquiera de ellas es aconsejable llevar algo de comida y agua ya que no hay pueblos cerca,  además el parque dispone de muchas zonas de merendero esparcidas por toda su extensión, en las que merece la pena descansar un rato y disfrutar de la naturaleza.
Animaros!!.

Río Tajo.


Observación y anillamiento de aves en Nerpio (Albacete)

Gracias a la invitación de un amigo ornitólogo (Sergio Ovidio) nos enteramos de que la SAO (Sociedad Albacetense de Ornitología) y Alas para Nerpio organizaban para el 26 y 27 de Noviembre un anillamiento científico en Nerpio (Albacete), así es que sin pensárnoslo dos veces cogimos los bártulos, nos pusimos ropa de abrigo y...allá que nos fuimos!.

Panorámica del pueblo de Nerpio.
No creíamos que a estas alturas de siglo existieran pueblos tan mal comunicados por carretera, pero damos fe, Nerpio es uno de ellos. Enclavado en la sierra del Segura y situado a 1000m de altitud está aislado de cualquier sitio....claro que visto desde nuestra perspectiva, gracias a su aislamiento continúa siendo un paraíso natural con una rica y variada flora y fauna.
Esperamos que continúe manteniendo ese sabor rural durante muchos años más.

Las nueces de sus nogales son la base de su riquísima repostería.
El sábado a primera hora de la mañana, con -2ºC y el suelo congelado subimos al observatorio de aves de Mingarnao, donde el personal de la SAO ya tenía preparado todo lo necesario para el anillamiento, ya habían dispuesto las redes y las herramientas para el estudio.


El observatorio fue el campamento base de las operaciones, y nosotros nos dedicamos únicamente a observar y aprender, ya que es necesario tener cierta experiencia para manejar las aves con cuidado y no hacerles daño.

Observatorio de Mingarnao
Cerca del observatorio se desplegaron varias redes situadas en puntos estratégicos entre los pinos, y una vez ancladas se abandonó la zona para dar tiempo hasta que algún incauto pajarillo cayera en el engaño.

Red de aves
Mientras tanto, nosotros desde el observatorio, pudimos disfrutar con el vuelo de varios buitres leonados con unas vistas preciosas de Jaén, Murcia y Granada con Sierra Nevada al fondo.

Buitre leonado desde observatorio de Mingarnao.
Pasado un tiempo prudencial bajamos hacia las redes en busca de presas que anillar y....¡sorpresa! un pajarito en la red, concretamente un Carbonero garrapinos. Nuestro amigo Ángel lo deslió, no sin antes llevarse algún picotazo en los dedos, y lo metió en una bolsa de tela para llevarlo al campamento base a anillarlo.

Liberando a un Carbonero garrapinos de la red.
Un Carbonero común muy mosqueado picoteando el dedo.
Allí lo sacaron de la bolsa y comenzaron a estudiarlo tomando datos de especie, lugar, fecha y hora de captura, edad, sexo, peso, tamaño de alas, de patas, reservas de grasa acumuladas en el pecho, código de nidada, etc...finalmente le pusieron una anilla identificativa y.....¡¡de nuevo a volar libre!!.

Se pesa al pájaro en una mini-báscula....6.3gramos!!!
Proceso de anillamiento de un Carbonero común.
Todos los datos recogidos en la hoja se mandan posteriormente a centrales de anillamiento, y de este modo se pueden realizar seguimientos y estudios de aves (movimientos, migraciones, tasas de mortalidad, de renovación, supervivencias, dispersiones de población,...).

Carbonero garrapinos.
Esta información es muy valiosa a la hora de identificar zonas de caza, realizar estudios de impacto ambiental, incluir zonas ZEPA (Zona de especial protección para las aves), etc...

Carbonero común.
A lo largo de la mañana hicimos varias expediciones más a la zona de redes para capturar más ejemplares, y en total, se anillaron 6 pájaros: un pinzón vulgar, dos carboneros comunes y tres carboneros garrapinos. No fue un gran día de anillamiento pero nos sirvió para conocer en qué consiste el anillamiento científico, entenderlo y valorar su gran utilidad como método para la conservación de las aves.

Pinzón vulgar.
Seguramente desde el punto de vista de la SAO no fue un gran día de censo, pero a nosotros nos entusiasmó poder ver a estas pequeñas aves tan cerca y aprender algo nuevo.

Las primeras heladas del año se hacen notar.
El domingo Sergio nos llevó a la sierra de las Yeguas, no muy lejos de Nerpio, en busca de uno de los habitantes menos frecuente de la zona: el quebrantahuesos, pero no quiso salir a saludarnos. En su lugar nos conformamos con buitres leonados y con una bandada de escribanos cerillos y unas vistas espectaculares del pico La Sagra y Sierra Nevada al fondo.

Parada poco antes de alcanzar el pico de las Yeguas para echar un vistazo.
El día no pudo ser más favorable.
Cada uno mira donde quiere. Pico de las Yeguas.
Pareja de Buitres leonados.
Este post está dedicado a todos los miembros de la SAO y a Sergio (Alas para Nerpio). Gracias a todos por las explicaciones que nos disteis.