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Las Hoces del Durantón (Segovia) 2ª Parte.

Como ya comentamos en las Hoces del Duratón 1ª parte existen diferentes rutas alrededor de la villa medieval de Sepúlveda y que bien merecen un fin de semana o varias visitas.

Tramo un poco aéreo de espectacular belleza.

En esta ocasión vamos a describir parte de la ruta La senda de los dos ríos. Tan solo vamos a hacer la parte del río, sin llegar a completar la ruta circular, por lo que será un tramo de ida y vuelta con un total de 2.8 km. En este caso el desnivel de la ruta es inapreciable. Una pequeña cuesta al salir-entrar en el parking y un tramo de escaleras un poco empinado pero seguro.

Mapa del recorrido. 2.7 km totales ida-vuelta.
La ruta completa pasa por el pueblo de Sepúlveda y también merece la pena si no conocéis esta preciosa villa. El único inconveniente es el desnivel un tanto pronunciado que hay entre el pueblo y las hoces (no apto para personas poco habituadas o con problemas físicos).
Nosotros como conocemos la villa preferimos disfrutar del paseo por las hoces y aprovechar para observar a los pajarillos.

Dejamos el coche en el parking y comenzamos el paseo.

Zona de aparcamiento.
La pista comienza sorprendiéndonos con su exuberante vegetación.
Nada más bajar al río un cartel nos informa de las rutas y sus características técnicas.


Seguimos caminando y a los pocos metros tenemos los restos del antiguo puente romano de Talcano, por el que actualmente no pasa el río. Es curioso observar el desplazamiento del cauce desde la época romana a la actualidad. Quizás su represamiento aguas arriba tenga algo que ver, puesto que frena la fuerza del agua, de tal modo, que favorece la sedimentación en la zona externa (al contrario de lo normal) provocando el desvío del cauce hacia el interior del meandro. Las dimensiones del puente invitan a pensar que por allí discurría un arroyo menor, actualmente seco. Negativo. Si obsevamos los ríos meandriformes actuales veremos que sus cauces en la parte externa de los meandros se muestran muy definidos y encajados por lo que el puente de Talcano sería más que suficiente para cruzar el río duratón en época Romana.

Puente romano de Talcano.
Os dejamos este gráfico en el que interpretamos la causa posible del abandono del cauce por el puente de Talcano.

Interpretación del desvío del río Duratón. Abandono de cauce en el puente de Talcano.

Seguimos andando y pasamos por un puente que nos permite vadear el río Duratón.

Puente sobre el río Duratón.

 Aprovechamos en el puente y hacemos nuestra primera parada para observar pájaros.

Se recomienda llevar prismáticos para la observación de aves rupícolas y de ribera.

Nada más pasar el puente nos encontramos con una bifurcación: a la izquierda ruta de senda larga
 (Puente de Villaseca) y a a la derecha la senda de los dos ríos. Continuamos por la derecha.

La señalización de las rutas en las bifurcaciones nos ayudan a seguir por el itinerario elegido.
Al poco de pasar el puente podemos observar unos estratos rocosos que se encuentran inclinados 90 grados, osea que están verticales. Se trata de parte del anticlinal en rodilla de Sepúlveda. Un clásico de los libros de geología...el típico pliegue en rodilla de "libro". Para los profanos os dejamos un esquema de los que hablamos.

Imagen de Google Earth en el que se ha resaltado en amarillo las calizas de edad cretácica que están plegadas.


Al fondo rocas con buzamiento vertical.  Parte del pliegue en rodilla que se puede visualizar desde el párking.

Represa aguas arriba del puente romano de Talcano. Antigua central eléctrica.
Seguimos el camino esta vez por una una senda que se hace un poco angosta pero que inmediatamente se abre para dar paso a una bosque de chopos.

Hay tramos un poco estrechos pero con gran encanto.
Al poco nos encontramos otra bifurcación, seguimos por la izquierda en ligera ascensión adentrándonos en el tramo de más belleza de la ruta.

Bifurcación, una vez pasada y volviendo la vista atrás.
Poco a poco y sin apenas esfuerzo ganamos altura.
En este tramo merece la pena observar a los Buitres leonados que se encuentran a lo largo de la pared caliza.

En unos minutos nos encontramos en un corredor junto a la roca a mitad de altura de los cortados calizos.
De nuevo en el valle aprovechamos para observar a un pico pica-pinos volar por la zona.

Seguimos la senda siempre con el Duratón a nuestra derecha.

En este tramo nos deleitamos con los prismáticos, avistamos un pico pica-pinos que se deja ver fácilmente. El paso de personas hace que los pájaros estén más cautos y se escondan, pero aún así vemos: pinzones, petirrojos, herrerillos, carboneros y cómo no, buitres leonados.


Las paredes rocosas pueden ser lugares interesantes para observar aves.

Las praderas son perfectas para tomarse el bocata y contemplar a los buitres.

Ya aparecen las primeras setas del otoño.
Reanudamos la marcha y nos acercamos al puente de Picazos. Unos carteles indicativos nos marcan las direcciones. En la foto de abajo se observan las buitreras y sus rastros.




Cerca del puente de Pîcazos.

Señalización del recorrido.
Por fin alcanzamos el puente de Picazos, desde donde podemos observar las buitreras con el telescopio.

Puente de Picazos.

Buitre leonado.
Pareja de buitres leonados.
Observando a los buitres desde el puente de Picazos.
Recién llegado.
Si continuásemos el camino comenzaríamos una suave subida por una calzada romana que nos llevaría a la Puerta de la Fuerza y accederíamos directamente a la villa de Sepúlveda por su lado NW.

Hacia Sepúlveda.
A partir de aquí decidimos no continuar y deshacemos lo andado. Aprovechando el regreso para seguir con los pajarillos y después pasarnos por la villa para comprar unos dulces y recuperar lo perdido.

Hasta la próxima.


Sierra de Cazorla: Hacia los Campos de Hernán Perea

 Recorrer el corazón de la Sierra de Cazorla hasta los lugares más inhóspitos que jamás hemos visitado antes en España, es una de las mejores rutas para la observación de la naturaleza que hemos podido hacer.

Roca, agua y vida en el corazón de Cazorla.
Corzos, ciervos, muflones, zorros, cabras hispánicas, pájaros carpintero (Pico picapinos), ardillas, jabalíes, lagartos...¿que más se puede pedir para un día de campo?.
Esta ruta discurre por pistas que son ideales para un 4x4 y todo caminos. Un coche normal llega sin problemas hasta el punto de control de Rambla seca (descarga de track en wikiloc).



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La ruta comienza en el pueblo de Cazorla muuuuy tempranito para que nos cunda el día, y sobre todo porque es muy larga (69 km). Sobre el Parque Natural de la Sierra de Cazorla y Segura comentamos ciertos aspectos básicos (mapas, normas, etc...) en el post del Nacimiento del Guadalquivir.

Accedemos al parque por Burunchel. Podemos hacer una parada en el mirador de las Palomas, desde donde se puede observar el valle de Arroyo Frío, mientras los buitres leonados vuelan sobre nuestras cabezas.

Durante todo el camino de tierra es posible ver a muchos animales si circulamos despacio y atentos. Recomendamos parar donde más nos guste, salvo ciertos lugares de interés no hay paradas concretas. A continuación os dejamos el reportaje gráfico de nuestra ruta:

Estrecho de Perales desde el mirador.

Desde el coche observamos como un pájaro carpintero sale del árbol de la izquierda, paramos motor y esperamos.

A la izquierda del agujero superior, lo tenemos!! un Pico Picapinos, si es que no hay nada como tener paciencia!.
Observando aves. Al fondo el barranco del Guadalentin.
Los paneles informativos son frecuentes a lo largo de la ruta.
Después de pasar por pinares con  laderas escarpadas llegamos a las praderas altas, antes de alcanzar la rambla seca.
Lagarto ocelado vigilándonos.
Para nuestra sorpresa un zorro posa para nosotros sin asustarse...paramos el motor y a disfrutar de su compañía.
Foto sin aplicar zoom. Estaba al lado del camino viéndonos tan tranquilo!. Nava Noguera.






y además...



En el vídeo podemos ver renacuajos y otros animales que no sabemos que son, con unos tentáculos rojos moviéndose.

Las cabras hispánicas abundan en el parque.
Control de Rambla Seca. Aunque aparece cerrada solo es para que no se escape el ganado, se puede pasar y volver a dejarla cerrada.
El paisaje cambia bruscamente, nos encontramos en un altiplano a unos 1600 m de altura.
Entramos en un campo de dolinas. La pista de tierra discurre entre ellas. El paisaje es espectacular.
Dolina de fondo plano.

Varias dolinas se unen formando un uvala.

Abandonamos el campo de dolinas.
En mayo aún quedan  neveros.
Praderas entre formaciones rocosas.
Comenzamos a descender por el arroyo de Juan Fría

En este tramo circular con un 4x4 es una gozada.


























A veces el terreno es un poco más pedregoso pero poco más.
Cruce de caminos. A la izquierda podemos volver a los campos de Hernán Perea y regresar por rambla seca, y de frente nos encaminamos al pueblo de Don Domingo.

Llegada al pueblo de Don Domingo.
Aquí finaliza la ruta. En nuestro caso regresamos por Santiago de la Espada, pero se nos hizo interminable. Otra posibilidad es deshacer lo andado pero sin paradas y acortar el tiempo.

Hasta la próxima.